Te dibujo.
El porqué estuvo en nuestras manos...
...y labios.
Volverán mis andanzas a retomar las huellas del camino;
conmigo el deseo de tu deseo,
porque oscila en recuerdo y en "sueño".
Mas raramente con mis cosas,
expongo el dibujo en el techo,
a la altura de mis ojos, de cara a la almohada…
... y Sueño.
...............
La palabra es el asesino de la cosa:
prolepsis y otras cosas.
Como si fuera ayer...
Las estelas dérmicas de las cuerdas que te ataron.
(Un anhelo táctil propenso a recordar en un mañana).
—De rodillas ante la lujuria—
(Silencio).
Ese amor que no se dice
hasta un final extasiado,
envuelto en ternura.